miércoles, 19 de agosto de 2026

 

                                            La derecha y la extrema derecha en Latinoamérica

                                             Madrid-España a 19/08/2026

 

 Antonio Mercado Flórez. Filósofo y Pensador.

 

Walter Benjamín expreso en el ensayo “Fragmento Político Teológico” que, “sólo el Mesías mismo consuma todo suceder histórico, y en el sentido precisamente de crear, redimir, consumar su relación para con el mesiánico. Esto es, que nada histórico puede referirse a lo mesiánico por sí mismo. El reino de Dios no es el telos de la dynamis histórica; no puede ser propuesto aquél como meta de ésta.

Visto históricamente no es meta, sino final. Por eso el orden de lo profano no debe edificarse sobre la idea del reino divino; por eso la teocracia no tiene ningún sentido político, sino que lo tiene únicamente religioso. El orden de lo profano tiene que erigirse sobre la idea de felicidad. Su relación para con lo mesiánico es una de las enseñanzas esenciales de la filosofía de la historia”.

Lo expongo con una imagen: “Si una flecha indicadora señala la meta hacia la cual opera la dynamis de lo profano y otra señala la dirección de la intensidad mesiánica, es cierto que la pesquisa de felicidad de la humanidad libre se afana apartándose de la dirección mesiánica”.

  Así que, “el orden de lo profano no puede favorecer la llegada del Reino mesiánico”.

Traigo a colación lo anterior porque me preocupa la deriva del mundo en la actualidad. Porque las nuevas derechas nacional populistas están apropiándose del lenguaje de la izquierda, los dogmas religiosos, exaltando el lenguaje vacío y agresivo y, valiéndose de la religión para ejercer el poder. La izquierda parece que está en un estado de parálisis, de shock de las ideas, los pensamientos y los programas. Su actitud ante lo que sucede en el mundo, es de pasividad con relación a las rupturas de los programas que se instauraron después de la Segunda Guerra Mundial. Están demoliendo los principios liberales y revolucionarios del Estado de Derecho y de la Social democracia europea.

En este orden, señala Yanis Varoufakis: “Lo que Trump y los populistas están haciendo es, en la práctica, una revolución; no es una revolución socialista, pero están cambiando radicalmente el capitalismo tal y como lo conocemos. La nueva derecha populista es la que está haciendo una revolución”. Esto nos induce a pensar que, la era del Estado de bienestar democrático y social europeo se ha acabado. Así que, la élite política, militar, económica mundial, lo está justificando en términos religiosos. La justificación religiosa de Israel sobre la limpieza étnica en Gaza, es cada vez más fundamentalista.

Están justificando sus acciones político-militar refiriéndose a textos sagrados de la Biblia o de la Torá. Lo cual es mentira y crean un devenir histórico artificial posibilitando las masacres, la limpieza étnica y cultural de los palestinos. Me preguntó, ¿qué pensarían Walter Benjamín, Hannah Arendt, Theodor Adorno, Gershom Scholem, George Steiner, Albert Einstein y otros pensadores judíos, sobre la actitud del Gobierno de Benjamín Netanyahu, en Palestina y Líbano?

En la actualidad estamos inmersos en una crisis planetaria con tres problemas fundamentales: la guerra nuclear, la crisis ecológica y la inteligencia artificial. Por el predominio de la Cultura del artificio (los medios de comunicación, las redes sociales, la Inteligencia Artificial, etc.), la mayoría de la humanidad es cada vez más estúpida e ignorante. Desde una perspectiva política, las imágenes, las opiniones vacías, el marketing, la publicidad, reemplazan a las ideas, los pensamientos, los programas políticos, y predomina en los parlamentos y en la esfera de lo público, la aclamación. Podemos afirmar que la democracia parlamentaria está en crisis ante el populismo autoritario, que se vive en el mundo.

En una entrevista al País de Madrid-España el filósofo Slavoj Zizek, decía recientemente que: “Necesitamos de una cooperación global para afrontar esto, la catástrofe ecológica y el peligro de una guerra nuclear… Necesitamos más formas obligatorias de cooperación global… Para afrontar estos problemas necesitamos de mecanismos de cooperación, que no se pueden dejar a los mercados, que limiten la soberanía de los Estados”. Por así decir, “vivimos en una era de desconocimiento”

Nos preguntamos, ¿están los seres humanos aproximándose a una emergencia global con los problemas que vivimos en la actualidad? Zizek en referencia a Trump expresa que, está “gobernando por decreto una situación de emergencia”. Así que, la democracia tal como la conocemos está perdiendo eficacia. Que “vienen tiempos en los que necesitamos decisiones más rápidas y eficaces. Se hizo durante la pandemia en España y funcionó. Decisiones centralizadas pero conectadas con la sociedad civil y las organizaciones sociales. La pandemia fue un buen ejemplo de lo que nos espera, un estado de emergencia… Los viejos buenos tiempos de la socialdemocracia liberal pasaron. Las reglas han cambiado. No podemos hablar de un mundo mejor, sino de supervivencia, continuar con algún tipo de vida normal, con libertades, en un estado de emergencia”.

Vistas las cosas en el devenir histórico-político de Latinoamérica en la actualidad, Nayib Bukele vende la imagen de la seguridad a nivel mundial a costa de destruir las instituciones, las libertades fundamentales de la sociedad, los derechos y la justicia social, aprovechándose de la popularidad para perpetuarse en el poder. De otra parte, Javier Milei simboliza la motosierra como el instrumento que podará los males políticos, económicos, sociales, ideológicos de los argentinos. En este orden, Donald Trump promete la deportación masiva de indocumentados de la historia de Estados Unidos. En Chile José Antonio Kast es un nostálgico del pinochetismo.

En Colombia Abelardo de la Espriella convirtió su campaña en una plataforma de provocación, rechazó lo Woke (el que tiene conciencia activa de la desigualdad, del racismo y de las injusticias sociales), y ofreció mano dura contra la guerrilla, la delincuencia común, la inseguridad, los cultivos ilícitos como la coca, los narcotraficantes; que vistas en conjunto dibujan el mapa que vivirá Colombia en los próximos cuatro años.

En este orden de ideas, Donald Trump se convirtió en referente ideológico, político, económico, militar y cultural, de los dirigentes Latinoamericanos de la derecha populista-nacionalista y de la extrema derecha. Así que, el movimiento MAGA proporciona el ideario adecuado para la praxis política-militar de la derecha reaccionaria y de la extrema derecha en América Latina.

Abelardo De la Espriella habla de la Patria Milagro, y la percibe como lo impredecible y lo imprevisible se esperan como milagros en las esferas de la vida política. La diferencia decisiva entre las “infinitas improbabilidades”, sobre la cual descansa la realidad de nuestra vida terrenal, y el carácter milagroso inherente a esos eventos que establece la realidad histórica, consiste que, en el dominio de los asuntos humanos conocemos al autor de dichos “milagros”. Son los hombres quienes los protagonizan, quienes por haber recibido el doble Don de la libertad y la acción pueden establecer una realidad propia.

Uno de los problemas de la actualidad reside en el logos, el lenguaje, cuando se falsea y responde a algo exterior a la esencia que lo constituye. En esa estancia mora el odio, la mentira, la falacia, el disimulo, el engaño, la estafa, y, en términos políticos, el populismo, el nacionalismo, el autoritarismo, el demagogo, el fascista o el tirano. En el Mundo del artificio en que viven necesitan de un baúl de máscaras, porque la pretendida imagen interior de la propia naturaleza que llevan de sí mismos es, de un minuto a otro, pura improvisación. Se orienta enteramente, por así decirlo, según las máscaras que le son presentadas.

El mundo es un arsenal de esas máscaras. Y sólo el hombre atrofiado, devastado, las busca como un simulacro en su propio interior. Porque la mayoría de las veces nosotros mismos somos pobres en este aspecto. Por eso somos felices portando las máscaras más exóticas, la máscara del asesino, del farsante, del cuatrero, del violador, del dictador, del terrorista, del banquero, del político, del populista, del militar, del guerrillero, del paramilitar, del industrial, del empresario, del torturador, del hombre culto. etc. Mirar a través de ellas nos encanta. Vemos el universo y sus constelaciones, los instantes en que hemos sido esto o lo otro de una vez.

Viendo los acontecimientos histórico-político en retrospectiva la paz total de Gustavo Petro fue un fracaso. En la región del Catatumbo el choque entre los grupos de disidencias de las extintas FARC agrupados bajo el Estado Mayor de Bloques y Frente (EMBF) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la última guerrilla en armas de Latinoamérica, produjo la crisis humanitaria más grave del año pasado. En el Nordeste antioqueño, dos frentes de esas mismas disidencias combaten al Clan del Golfo, el grupo más grande del archipiélago de ilegales. En la Costa Caribe, el Clan enfrenta a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, un grupo local. En el Cauca, el Estado Mayor Central —la otra gran facción disidente de las FARC— y el ELN llevan años en disputa.

El Presidente Abelardo De al Espriella prometió una pax romana, en referencia a recuperar todos los territorios ocupados por grupos guerrilleros y organizaciones delincuenciales. De la misma manera, implementa los bombardeos a los campamentos de la guerrilla, la fumigación de cultivos ilícitos y aumentando el pie de fuerza, sin negociaciones. El modelo de referencia para De la Espriella es Bukele en el Salvador y está de acuerdo con una alianza geoestratégica con Estados Unidos e Israel. De esta alianza recabara la financiación y los instrumentos técnicos y las armas, para combatir los grupos al margen de la ley, el orden y el Estado.

Hay que tener en cuenta que Colombia es sui generis, no es Argentina, ni Ecuador ni el Salvador, es un país donde se combinan múltiples formas de ilegalidad: grupos armados que dependen de la coca y la cocaína, la minería ilegal, la extorción, el secuestro, y el control de las economías locales y su poder político. La gestión de las localidades donde hacen presencia armada depende de lo que diga la guerrilla. Además, el Gobierno ha de hacer frente a las bandas criminales, los paramilitares, y en especial al Clan del Golfo.

El investigador Francisco Daza expresó: “En medio de este panorama, el reto más grande no es militar, sino humanitario. En 2025, los conflictos desplazaron de forma masiva a más de 107.000 personas y dejaron a otras 128.000 confinadas, sin posibilidad de moverse. Colombia ocupa el segundo lugar en el mundo en desplazamientos internos por conflictos armados, con más de 7,2 millones de personas afectadas. Una estrategia basada exclusivamente en la confrontación, el militarismo y sin negociación”. De ahí que, “la población civil no es un actor del conflicto: es su principal víctima, y ningún plan de choque en 90 días cambia esa ecuación”.

En el mismo orden de ideas, el académico peruano Alberto Vergara se refiere al auge de la derecha y la extrema derecha en Latinoamérica, al periódico El País de Madrid-España: “No se trata solo de fuerzas que desean reformas más conservadoras o un Estado más pequeño, sino una reacción frente a las aperturas civiles, políticas y sociales que acompañaron a las transiciones democráticas y se ampliaron durante las últimas décadas. La derecha latinoamericana de los años noventa prometía dejar atrás el pasado.

Hablaba de privatizaciones, de disciplina fiscal, de apertura comercial, modernización. En los gobiernos primaban los economistas formados en universidades estadounidenses, citaban las virtudes del mercado y ofrecían a países agobiados por la inflación y el fracaso estatal una entrada acelerada al futuro. Para aquella derecha la historia era un lastre. Había que superar el populismo y reducir la política a una administración racional de la economía”.

Es decir, que los asuntos económicos, sociales, justicia, igualdad, libertades, educación y cultura, son tratados por la tecno-burocracia administrativa. Esta visión en Latinoamérica fracasó, por eso ahora viene la mano dura del militarismo y el autoritarismo policivo.

Preguntamos, ¿por qué la derecha ha encontrado el espacio para ejercer el poder en Latinoamérica? Porque los vacíos y los escombros dejados atrás y tirados a la vera del camino por la izquierda como: desigualdad, inseguridad, narcotráfico, corrupción, violencia, servicios públicos deficientes y desconfianza en las instituciones y los partidos tradicionales, sirvieron como punta de lanza para el auge de la extrema derecha en Latinoamérica.

En este mar de contradicciones y desaciertos, de violencia y odio entre los colombianos, lo que les deseo a todos los compatriotas:

                     ¡Que Dios proteja a Colombia y a sus habitantes!